Plasman belleza para exteriores EnConcreto

Plasman belleza para exteriores EnConcreto

Dos hermanos que sumaron esfuerzo y talento para llevar a EnConcreto a un nuevo nivel de negocio.

Felipe H. Leal
7 agosto, 2018

El negocio de concreto prefabricado de su padre le dio a Carolina Collignon de Alba (Guadalajara, 1988) la idea de hacer macetas a la medida, y luego conseguir proyectos en los cuales coordinar diseño, prototipos e instalaciones en todo tipo de escalas. Fue así como empezó y que poco a poco incorporó a su hermano Eduardo (Guadalajara, 1978), quien es su socio y, además, parte clave de los distintos procesos que tiene la empresa, aunque más específicamente dentro del área de fabricación.

Carolina es licenciada en Arquitectura por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), con maestría en Arquitectura para la Emergencia por la Universidad Internacional de Cataluña; mientras que Eduardo es licenciado en Diseño Integral, y maestro en Ciudad y Espacio Público Sustentable, también por el ITESO.

Actualmente, los 2 dirigen EnConcreto en sus respectivas áreas de especialidad y han hecho que la marca trabaje en diversas plataformas y ejes que los han llevado incluso a trabajar para instancias gubernamentales fuera de Jalisco.

Platíquennos la historia de EnConcreto y las tareas que cada uno realiza al interior de la empresa:

Carolina: La empresa nació como un experimento. Mi papá trabajó piezas de concreto prefabricado de gran escala muchos años, por lo que fue él quien me consiguió el material y me dio los primeros consejos para iniciar. Luego presumí las macetas a la familia, y mi hermano Eduardo y su esposa tuvieron la idea de ponerlas de centro de mesa en su boda. El día del evento varias personas empezaron a preguntar quién las había hecho, que estaban muy padres, y a partir de ahí el experimento se convirtió en negocio.

En cuanto a las tareas, los 2 hacemos de todo, porque a los 2 nos gusta la cadena completa: diseño, contacto con el cliente y fabricación.

Pero lo que nos ha funcionado hasta ahora es que cada uno tenga mayor responsabilidad en alguna de las 2 áreas más importantes o amplias de la empresa, con Eduardo más involucrado en la fabricación y yo en las ventas y contacto con el cliente.

También mi papá nos ayuda como administrador y con el orden de la empresa en cuestión de cuentas y dinero.

Eduardo: EnConcreto es resultado del cruce de sueños y gustos compartidos, y no solo de Carolina y míos, sino de la familia completa. Todos crecimos alrededor del concreto, que era la materia prima de la empresa de nuestro padre.

Por allí de 2012, los 4 hermanos hablamos de hacer objetos de concreto; sin embargo, Carolina fue la que dio el primer paso y quien comenzó a hacer macetas a principios de 2014. Un año después, puso una isla en Andares, y a los 3 meses ya no se daba abasto, por lo que decidió ampliar el taller y mandar la venta a la página web.

En agosto de 2016 yo termino la maestría y ella comienza la suya, por lo que me integro a EnConcreto de lleno y tomo la dirección hasta noviembre de 2017, cuando regresa Carolina. Desde entonces, y en conjunto, seguimos trabajando fuertemente para que EnConcreto siga dando pasos firmes.

¿Cuáles fueron los primeros retos a los que se enfrentaron como jóvenes emprendedores?

Carolina: Para mí, uno de los retos más fuertes fue al principio, cuando iba arrancando el negocio, porque yo tenía un trabajo de tiempo completo que disfrutaba y me interesaba mucho y que, además, no estaba en mis planes tener que dejarlo. Estuve unos meses queriendo hacer las 2 cosas, pero fue pesadísimo. Al final tuve que tomar una decisión y apostar irme por la libre, con el proyecto de EnConcreto. A partir de eso, los retos siguieron llegando: quitarse el miedo o la pena de vender, de salir a ofrecer tu producto. Pero también está el tema de la estabilidad económica, el saber que está en tus manos producir ingresos, así como el tener que mantener un crecimiento continuo de tu empresa y, por lo tanto, de sus necesidades espaciales, de equipo de trabajo, herramientas y de número de colaboradores.

Eduardo: A hacer y delegar un montón de cosas al día; desde atender el teléfono, los correos, las redes sociales, diseñar, cotizar, realizar proyectos para clientes, ir con proveedores, cuidar la producción, hacer facturas, cobrar, enviar producto, y un montón de cosas más.

¿Qué es lo mejor y lo más difícil de ser hermanos y socios? ¿Podrían contarnos alguna experiencia en particular?

Carolina: La mejor parte es la completa confianza en el otro, de que cualquiera de los 2 va a hacer todo lo que esté en sus manos para que el proyecto madure y crezca de la mejor forma posible.

También de lo mejor ha sido conocer a Eduardo en el campo laboral, ya que nos toca compartir situaciones que sacan cuestiones de la personalidad que, de no ser por trabajar juntos, probablemente no las hubiera descubierto.

Por lo mismo, creo que otra parte clave es el rol que juega el respeto entre nosotros, pues cada cabeza es un mundo y, aunque muchas veces pensamos diferente y tenemos formas diferentes de hacer las cosas, al final los 2 respetamos nuestras formas y hemos tenido claro que una cosa es la familia y otra es el negocio.

Eduardo: Lo mejor: la confianza ciega y absoluta de que sé que mi hermana hace y da todo lo que está a su alcance por EnConcreto, al igual que yo.

Lo más difícil: cuidar y separar, día a día, la relación familiar de la de negocio.

Para mí todos los días son una nueva experiencia, pero quiero contar que, en el proceso compartido de dirigir la empresa, los 2 hemos sido tenaces a la hora de expresar nuestros puntos de vista y aunque hemos tenido roces naturales, a la vez hemos sabido ser abiertos y negociadores para siempre tomar decisiones a favor de EnConcreto.

¿Cómo funciona EnConcreto? ¿Qué áreas tienen de servicio y bajo qué esquema trabajan?

Carolina y Eduardo: Trabajamos básicamente de 3 maneras. La primera es con los productos de línea; piezas que ya hemos diseñado y fabricado, y que tienen características específicas. La segunda, trabajando piezas nuevas bajo diseño, o a medida en el caso de productos de línea que pueden variar de dimensiones. Y la tercera es por proyecto de diseño, en la que nosotros diseñamos nuevas piezas con base a requerimientos específicos del cliente.

¿Quién puede ser su cliente? ¿Pueden comprarles por pieza o su fuerte son los proyectos completos?

Carolina: Todos pueden ser nuestros clientes, desde que nos compren una macetita pequeña hasta mobiliario urbano. Tenemos clientes que quieren las piezas para ellos mismos, para sus casas u oficinas; distribuidores que venden en sus tiendas, despachos de diseño de interiores, constructoras, centros comerciales, empresas, de todo. Nuestro fuerte actualmente es la fabricación personalizada o a medida.

Eduardo: Nuestro mercado es muy amplio, tanto privado como público. Va desde personas que quieren una maceta para su casa, hasta gobierno, arquitectos, diseñadores y desarrolladores que quieren piezas específicas para sus proyectos. Tenemos desde piezas pequeñas hasta macetones y bancas que requieren de un montacargas para moverse.

Nuestro fuerte es que buscamos las formas de diseñar y realizar, en concreto, soluciones para necesidades específicas.

¿Qué proyecto fue el más difícil o el que significó un antes y después para EnConcreto?

Carolina: Creo que uno de los más interesantes fue el hotel Casa Fayette, por la cantidad de piezas que nos pidieron y el plazo para fabricar, con el equipo de colaboradores que teníamos en ese entonces y con la herramienta que usábamos, para nosotros fue todo un reto. Pero valió la pena porque sí nos ha significado un antes y un después, y nos ha dado visibilidad al exterior y seguridad al interior.

Eduardo: No hay proyecto fácil, cada uno tiene sus retos. Y yo veo 2 antes y 2 después: el primero lo vi de fuera y fue cuando Carolina hizo las macetas para Casa Fayette, e implicó un brinco de escala y exposición significativo. Y un segundo me tocó cuando Carolina estaba fuera estudiando su maestría y fue un proyecto para el Cuartel Creativo de la Secretaría de Cultura de Jalisco: la combinación de un espacio histórico con elementos contemporáneos me pareció muy enriquecedora.

¿Por qué creen que México, pero en especial Guadalajara, son sinónimos de calidad y vanguardia en el tema del diseño?

Carolina y Eduardo: Guadalajara, al ser la gran ciudad que es ahora, nos parece más diversa, con dinámicas sociales propias y extranjeras que le han dado otra clase de apertura. Cada vez más personas se animan a expresar sus gustos, intenciones y talentos. Los espacios físicos y digitales también han ayudado bastante y los bazares de diseño han generado nuevos espacios para que las marcas emergentes arranquen y se apoyen también de las redes sociales y el e-commerce. Además, Guadalajara tiene buenas escuelas de diseño y la oportunidad de encontrar materia prima y mano de obra de calidad, así como la ventaja de estar cerca de procesos artesanales increíbles.

PLAYERS Brief

EnConcreto tiene 4 años y medio en el mercado.

Cuenta con 10 colaboradores.

Proyectos emblemáticos:

Casa Fayette, Pie in the Sky, IBM, Elias Rizo, Hotel San Cristóbal en Todo Santos, Círculo Francés, Secretaría de Cultura de Jalisco, gobierno de Sahuayo, Acuario Michín, Edificio Diamante, Mercado México y gobierno de Etzatlán son sus clientes o proyectos más emblemáticos.

Sahuayo, Querétaro, Todo Santos, Ciudad de México, Torreón, Tijuana, León, Chihuahua, La Paz, Puerto Vallarta, San Pancho, Sayulita y Los Ángeles se cuentan entre las ciudades en las que han hecho ventas o instalaciones.





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