Enrique Michel, Candy Maker

Enrique Michel, Candy Maker

Dulces de la Rosa celebra 70 años de endulzar los paladares de millones de clientes en México y el extranjero, y lo hace bajo el liderazgo y empuje de uno de los empresarios jaliscienses más reconocidos.

Felipe H. Leal
11 julio, 2018

La elaboración de dulces es un arte que Enrique Michel y su familia supieron entender y capitalizar con éxito. Desde 1948 se han dedicado a desarrollar nuevos sabores, fórmulas y presentaciones para llevar hasta sus clientes los mejores productos que la industria dulcera tiene para ofrecer, así como a implementar la más alta tecnología en sus diferentes niveles de producción. 70 años de sorprender y endulzar los paladares de millones de clientes que Dulces de la Rosa ha logrado consolidar a través de marcas clave como lo son Mazapán y la paleta Jumbo Cereza, y que hoy los colocan como uno de los grupos confiteros más importantes de Latinoamérica.

La cita para reunirnos con Enrique Michel, el presidente y director de Dulces de la Rosa, se concreta a principios de mayo, en la cabecera municipal de Tlajomulco de Zúñiga. El empresario tiene su oficina en la fábrica ubicada a escasas cuadras del primer cuadro de este municipio al sur de Guadalajara y ahí es donde sus particulares citan al equipo de PLAYERS of life para llevar a cabo la sesión de fotos y la entrevista.

El líder de la empresa dulcera ha tenido una semana llena de actividades, con participación en la entrega del premio Adolf Horn 2018 y los festejos por el Día de la Madre; sin embargo, recibe a las 6 personas del equipo que acuden a su oficina y con detalle les responde cada una de las preguntas que le hacen sobre su compañía, su familia y su trayectoria.

Sabe que es un buen momento para Dulces de la Rosa, que este año presenta incrementos del 23%, y para los muchos planes que tiene para su empresa en el extranjero, incluido el proyecto de abrir una nueva planta en Honduras o Puerto Rico.

Incluso se detiene un momento para ahondar en la historia de sus padres, don Jesús Michel y doña Elvira Velasco, que fueron quienes realmente iniciaron con la empresa de dulces en los años 40 y quienes más tarde desarrollaron el producto estrella de la compañía: el Mazapán de la Rosa.

Recuerda cómo fue que comenzaron a preparar esta receta de cacahuate y azúcar que cautivó a los paladares mexicanos, y también cómo el nombre del producto y de la empresa se lo pusieron a raíz de la campaña publicitaria que Guadalajara hacía en aquel tiempo sobre ser “la ciudad de las rosas”.

¿A qué cree que se deba la permanencia de sus productos en el gusto de los mexicanos? ¿cómo cree que se ha generado esta lealtad generacional durante los 70 años que tiene su empresa?

Simplemente a que estamos muy al pendiente de nuestro negocio. Tenemos un ideal concreto, y sabemos hacia dónde queremos ir como empresa familiar, qué camino seguir y cómo llegar. He visto marcas grandiosas que se han ido abajo porque las decisiones no las han sabido tomar a tiempo, y que por eso se han acabado.

Es importante saber adaptarse a los tiempos, a las circunstancias y, sobre todo, nunca quedarse atrás. Hay que invertir en nuevos proyectos, en nuevos estudios y en nueva tecnología. Las industrias cada vez están más robotizadas y automatizadas. Incluso nosotros, como personas, debemos estar al pendiente de todos estos cambios para que no nos rebase la modernidad. Es peligroso que nos rezaguemos.

¿Se imaginó alguna vez las dimensiones que iba a tener su compañía, o que los dulces lo pudieran convertir en uno de los empresarios más exitosos del país?

Es algo que me da satisfacción, pero que también me genera mucha responsabilidad. Son ya 3 generaciones las que hemos estado en el negocio y las que hemos hecho equipo para que las cosas se realicen de mejor manera. A mí me gusta ver que mis hijos y los hijos de mis hermanos estén siguiendo los pasos de sus papás y tíos, que quieran innovar, producir dulces y, lo más importante, que vean la manera de estar siempre a la vanguardia.

¿Cuáles son los productos estrellas de Dulces De La Rosa? ¿qué tan difícil es desarrollar uno nuevo?

El mazapán es nuestro producto más vendido. Después están los bombones, las paletas y todas las otras variedades de Dulces de la Rosa. Sin embargo, no nos quedamos tranquilos con lo que tenemos y continuamos viajando, estudiando y probando para conocer las tendencias, hacia dónde van los malvaviscos, los chocolates, los distintos ingredientes que utilizamos.

Acudimos a ferias como las de Chicago y Las Vegas para estar en sintonía con el mercado mundial y así desarrollar nuevos proyectos en el departamento que tenemos para esta área.

¿Qué tal el mercado extranjero? Los hemos visto adquirir más fuerza en Estados Unidos y Latinoamérica:

A nosotros nos ayudó mucho la entrada del Tratado de Libre Comercio (TLC). Los estadounidenses llegaron con todo a México y nos obligaron a los empresarios nacionales a capacitarnos y a invertir para poder competir a ese nivel. Nos hicimos mejores mexicanos y mejores ciudadanos gracias al TLC, aunque seguimos frenados por el tema de seguridad, que ese sí nos afecta en todos los niveles.

Pero afortunadamente nos ha ido bien en el mercado extranjero, tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo, ya que hemos buscado mantenernos vigentes con visitas a ferias como la de Interpack, en Düsseldorf, Alemania, a donde vamos cada 3 años para conocer la maquinaria que los principales fabricantes del mundo están generando para la industria.

También queremos abrir una planta fuera de México e irnos a Centroamérica para de ahí replicar a Estados Unidos. La intención de que sea en Centroamérica es para evitar precisamente que el flete nos mate, pues en tren no llegamos, el avión es dificilísimo y, además, la seguridad a la que nos enfrentamos es tremenda. Todavía estamos viendo si será en Honduras o Puerto Rico, pero sí es uno de nuestros siguientes planes en el extranjero.

¿Qué responsabilidad tiene usted como uno de los empresarios más reconocidos de Jalisco y de México?

Tengo un compromiso total con mi estado y con mi país. Estoy convencido de que no podemos salir adelante si no contamos con una mejor educación.

Me he preocupado mucho por la gente que trabaja con nosotros, y por ello es que hemos recibido 2 reconocimientos por parte del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) por ser una empresa libre de rezago educativo. Actualmente, el 100% de las personas en de la Rosa tienen primaria y secundaria terminadas; el 78% también la preparatoria, e incluso contamos ya con personal que se ha recibido de las facultades de Ingenería, Electrónica y otras profesiones. Nos gusta ir más allá de lo que nos exige la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), y damos de 2 a 3 veces más capacitación a nuestro personal.

Entonces, me considero un firme creyente de que una persona capacitada y educada vale oro, de que eso la convierte en un elemento muy valioso para la sociedad y cualquier empresa. Justo ahora nos encontramos empujando un proyecto en el cual los empresarios puedan apadrinar una escuela que necesite mejores instalaciones, desde patio cívico hasta baños o techos, así que estamos viendo la forma de apadrinar 50 escuelas que la Secretaría de Educación Pública (SEP) nos señale como de alta prioridad para que cada peso que invierta la iniciativa privada la SEP lo duplique poniendo otro peso.

Cuéntenos más sobre el compromiso con el medio ambiente que asumen usted y Dulces de la Rosa. Sabemos que tienen una planta tratadora de aguas residuales:

Nos gusta predicar con el ejemplo. Tenemos una planta tratadora de aguas residuales con la que nos aseguramos de que el agua que usamos y mandamos de regreso al drenaje se limpie y se trate adecuada mente. De hecho, el tratamiento que le hacemos el agua es para que pueda ser utilizada como agua de riego en nuestros propios jardines.

También nos aseguramos de que nuestros procesos no generen emisiones contaminantes para la atmósfera, y de que toda nuestra industria sea lo más limpia posible.

Detalles y esfuerzos que me gusta que se conozcan para que sirvan de ejemplo a otros empresarios e industrias que se encuentren en posibilidades de ser factores de cambio para nuestra región.

Tenemos que ser todos más contundentes en nuestros esfuerzos y acciones, en especial los jóvenes. Que empiecen a levantar la voz en contra de todas esas empresas y municipios que permiten que se contaminen nuestras tierras y ríos. Es una vergüenza cómo están el río Lerma y el río Santiago. Pero esto parece no importarle a nadie. Necesitamos participar más en este momento tan importante que estamos atravesando en la vida nacional.

Nos hace falta más infraestructura para recabar el agua pluvial y para sanear la que ya utilizamos. La presa de Arcediano se debió haber hecho hace más de 20 años, no ahorita.

 

Conoce más

Mazapán de la Rosa, Caramelos de la Rosa, Distribuidora Dulces de la Rosa y Chupaletas son las cuatro empresas que constituyen Dulces de la Rosa.

1948 fue el año en que don Jesús Michel y doña Elvira Velasco de Michel comenzaron con la empresa.

4 millones de euros invertirá este año Dulces de la Rosa en maquinaria para hacer nuevos tipos de chocolates.

2018 será el año en que Dulces de la Rosa rompa el Récord Guinness al mazapán más grande del mundo.

550 toneladas de dulce produce todos los días la empresa.

Las 4 empresas registran un crecimiento del 23 por ciento.





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